7 dic. 2012

El Presidente Blindado en el Olvido..

Hoy en tuiter se dio un lindo debate con tuiteros de buen nivel, respetuosos y que, por sobre todo, son bosteros a muerte como @federix12, @sanddeby, @diarioxeneize, @miguelnasiff, @pabloraggio, @mdq222, @leandrovaldes12, @arielfuentesok. Eso me inspiró a escribir este post, porque la red social, en 140 caracteres, no permite dejar en claro todos y cada uno de los puntos planteados.

El tema que nos convoca es la gestión Ameal. En épocas donde Angelici parece tener la culpa hasta de un penal atajado por el arquero contrario, es bueno poner blanco sobre negro. De ningún modo este post es una defensa de la gestión Angelici, cuestión en la que no me voy a meter, una mala gestión no se justifica por otra peor.

Esto se encara desde mi posición: a Ameal se lo blinda. Pinta de buen tipo, que tal vez lo es, no lo conozco. La pasión por la victimización, el perfil bajo, no sé, por alguna razón parece no haber tenido nada que ver en una serie de desastres en los que, casualmente, actuó como máxima autoridad del Club mas grande del planeta.

LOS TECNICOS

Empecemos por un dato no menor, ningún DT durante su mandato terminó el contrato. Heredó a Ischia y las últimas fechas del Apertura 2008, en ese semestre, y por impulso de Pedro Pompilio, Ischia no solo ganó el campeonato local con una plantel con importantes figuras, sino que, a través de la Copa Sudamericana y luego en el torneo por sus buenos rendimientos, promovió una gran cantidad de chicos como Gaitán, Roncaglia, Forlin, Chávez, Viatri o García.

Como todo andaba bien por la inercia de la gestión Pompilio y ante el nulo entendimiento de cuestiones ligadas al fútbol, Ameal puso por encima de Ischia a Bianchi, creando el cargo inexplicable de manager. Un manager que avisaba, de entrada, que no se ocuparía de los contratos y cuestiones de sus ex dirigidos que estuvieran en el plantel.

Este proyecto quedó trunco, en el primer semestre de 2009 un flojo Clausura y la eliminación de la Libertadores terminó en un payasesco despido del entrenador, con dimes y diretes e internas dirimidas en medios de comunicación. Al fin se fue, le ofrecieron a Bianchi y dijo que no, no iba a reemplazar a su amigo y ex ayudante de campo, algo bastante lógico.

Para continuar este proceso al presidente se le ocurrió algo genial, recurrir a Basile. De pasado exitoso en el club venía de tener que abandonar la selección por un estallido de vestuario. Bueno, acá lo esperaban Palermo y Riquelme. El combo fue explosivo, la interna de los ismos, la captación de los juveniles por parte de los grandes, el manager que no quería meterse en la interna de dos tipos que le habían dado tanto, dirigentes que querían echar a Basile y forzar a Bianchi a agarrar lo que no quería agarrar, PUM. En el verano Basile pidió a Mnedez, le dijeron que no y renunció. A la tarde siguiente, Ameal, London y Bianchi presentaban al flamante refuerzo de Boca Juniors: Jesús Méndez.

De liquidar a varios chicos y relegar a otros con la lógica Basile, el Nº 1 de Boca pasó a elegir al formador de los chicos, una vieja gloria del club, el Chueco Abel Alves. Ni me quiero explayar, terminó su ciclo muy rápido, a las trompadas en el vestuario con Javier García. Habló mucho, él y su esposa también, dirigió poco. Se fue.

Se fue Alves, un DT sin experiencia en Primera, formador de chicos, una apuesta...entonces Ameal fue a buscar a Borghi, DT del campeón vigente, Argentinos Juniors. La historia terminó en cancha de riber, con un gol de Maidana y la confirmación de J.J. López como DT de ellos. Borghi se fue, con un equipo entero que le compraron, dando una conferencia de prensa que recuerdo como insólita y dejando una pésima cosecha de puntos.

Entonces pasamos del extremo de la línea de 3 al ultradefensivo Falcioni, una línea de coherencia. Técnicamente Falcioni fue el único que se mantuvo en el cargo hasta la finalización del contrato, aunque Ameal se fuera antes del vencimiento. Eso sí, a Falcioni lo trajo, lo sostuvo en el peor momento, le avaló que sacara a Riquelme en aquel famoso Boca All Boys...pero el castigo del cuestionado técnico es para quien le renovó después de 2 años para nada malos desde los fríos números, aunque horribles desde el juego y el manejo del plantel y ni que hablar de los referentes.

LA SITUACION INTERNA

Es cierto, no había tenido aspiraciones presidenciales serias. Ameal no tenía ni con qué. Lo cierto es que lo pusieron ahí de vice para equilibrar tantos entre Macri y Pompilio y por su buena llegada a los socios del interior. También es cierto que uno, por más moneda de cambio que sea el ofrecimiento de un cargo, debe evaluar su capacidad para ejercerlo. No era un tipo al que le respondieran los vocales, no era un tipo que tuviera una agrupación de peso que lo bancara, pero era un tipo que pensaba que iba a ser vicepresidente de un presidente que no se podía morir durante el período estatutario. Bueno, Pompilio se murió.

Ahí Ameal se quedó en un sillón sin apoyo se apoyó en London y contrató a Bianchi como manager para que le manejara el fútbol, cosa que desconocía, con todas las limitaciones que el propio Bianchi le ponía al cargo.

Al momento de renovarle a Riquelme todo se terminó de romper, Angelici renunció y el macrismo lanzó la campaña. El vicepresidente de Ameal, Crespi, se iba a jugar con Angelici, mientras Berardi pretendía jugar solo. Una locura. Finalmente Beraldi terminó de vice en la fórmula de Ameal apoyado por el kirchnerismo que le impuso a Digón en la otra vicepresidencia a pelear contra el aparato macrista, al que, en la negociación por riquelme Ameal le cedió el manejo del área de socios. Sí, a la postre, el manejo del padrón.

Párrafo aparte, Crespi llegó a acusarlo de hacerle perder a Boca la silla en AFA, tras un partido de arbitraje escandaloso.

Ni el título récord de 2011 le alcanzó, en una elección récord de participación y movilización, perdió claramente contra Angelici, Moscariello y Crespi. O contra Macri, que es lo mismo.

LOS REFUERZOS

Si Ameal pifió con los técnicos, con los refuerzos es indecible lo que hizo, Mendez, Cellay, Matías Giménez, Damian Escudero, Lucchetti, Rosada, Prediger, Damian Diaz, Luiz Alberto, Adrián Gunino, Breiner Bonilla, la mayoría se fue, o por menos de lo que vino o por nada. Y sin dejar nada al club. Como aciertos, Riquelme, Orión e Insaurralde, no mucho más, después, algunos en el purgatorio que rindieron o no de acuerdo a los contextos. Casi todo esto se trajo para conformar a la friolera de 3 técnicos en 12 meses. Si, en Boca.

SINTESIS

Para no hacerlo tan largo, qué tan buena fue una gestión signada por la falta de rumbo? no hizo nada contra la tercerización del museo, uno de los más visitados de nuestro país, pero que sin embargo, le deja pocas migajas al club, tercerizó el manejo de la página web y sus hoy escandalosos satélites de redes sociales en una empresa que deja alguna que otra duda (ver acá), compró de todo vendió a los chicos, dejó libre o a préstamo lo que no anduvo, pagó por desvinculaciones de técnicos que se fueron a medio campeonato, reeemplazó a un técnico que privilegiaba chicos por uno que hacía todo lo contrario, expuso al mejor DT de nuestra historia a un cargo que no podía ejercer, por su relación con los jugadores mas conflictivos del plantel y por tener que negociar un pase con su propio hijo, terminó yéndose por la puerta de atrás de un cargo que lo sobrepasó, se llegó al desmadre de 2 barrabravas, una en cada cabecera de la Bombonera, todos con sus carnets al día y mantuvo la exclusión de asociación impuesta por el macrismo, línea a la cual perteneció muchos años, aunque se empeñen en olvidarlo.

En fin, capaz, una gran persona, como presidente del club mas grande del planeta un fiasco. Llamativamente, de nada de esto se lo culpó, pasó como si nada. La dirigencia actual, para muchos, tiene la culpa de haber perdido una final de Libertadores, pero Ameal no parece haber tenido la culpa de que Boca no participara mas años de lo que debería producto de planteles sin jerarquía, de un proyecto sin horizonte y de desconcierto absoluto sin ninguna línea rectora.

En fin, esta es mi posición, mi media verdad sobre Ameal y el blindaje del hincha.