21 sept. 2012

Histerias de Pretemporada



A la luz de los resultados ya podemos hacer una evaluación de las informaciones y/u operaciones referidas a Boca en el último receso.

Repasemos, se habló de todo, con la complicidad de dirigentes desaparecidos en acción, pero de todo.
a) Que el equipo se desarmaba,
b) Que no se había hecho lo suficiente por retener al arquero suplente (a nadie le importaba que había que poner 3 millones gringos a cotización montevideo y un dolar futuro para el tercer año a 8,40),
c) Que Racing e Independiente se llevaban los mejores refuerzos,
d) Que Falcioni llamaba jugadores para que vinieran, salteandose los códigos,
e) Que jugadores se iban a otro club porque Falcioni no los llamaba porque "dormía",
f) Que Falcioni limpiaría a Clemente, Viatri y Erbes por ser amigos de Riquelme...

En fin, un sinnúmero de sandeces malintencionadas en su mayoría, que cayeron por su propio peso,  veamos:
a) El equipo no solo no se desarmó, la preocupación hoy es qué hacer con un plantel largo al haber perdido una de las dos competencias a disputar en el semestre,
b) Se trajo un arquero suplente de igual o mayor jerarquía que el que se fue, al que hoy, estando punteros, se le deben varios puntos.
c) Nada, ver Racing e Independiente en la tabla. Si, en la de posiciones y en la de descenso. Para mayor información, el DT de Independiente ya se fue y el de Racing fue recientemente "ratificado" en su cargo.
d) Cuando River avanzó por Burdisso, se endilgaba a Falcioni estar en una gira en lugar de estar acá, tentando al jugador.
e) Burdisso termina declarando que influyó mucho el llamado de Falcioni para ver como estaba y explicarle lo que pretendía. Por no llamarlo, Bottinelli fue a River.
f) Clemente y Viatri son titulares, Erbes suele ir al banco. El único del que prescindió fue de Javi García cuyo nivel dista una enormidad del necesario para ser el 1 o el 12 de Boca.

Conclusión,  mentir sistemáticamente sobre determinada cuestión no logra otra cosa que provocar el efecto contrario. Si uno repasa estos puntos verá que en lugar de un  escenario trágico terminamos en ahorro de dinero, mantenimiento del nivel del plantel y preservación de la calidad deportiva por sobre cuestiones personales.

Hay que ir mas despacio, pegar por las mil cosas que se le pueden pegar a una mala dirigencia como esta que hoy tiene Boca, pero insisto, operar con mentiras, se vuelve un boomerang.



5 sept. 2012

Ajo y Agua


No me voy a cansar de decirlo, este tipo está equivocado. Sabella podrá haber ganado algo con Estudiantes, algo importante incluso, pero no entiende de qué se trata esto, cuenta con una suerte inestimable, incalculable, una generación que incluye un tridente único en la historia de nuestro fútbol. De otra manera yo te firmaba acá mismo el fracaso rotundo, no en la eliminatoria, porque no salir de esta eliminatoria es para que corra sangre, pero olvidate del mundial o cualquier cosa que se le parezca.
La cosa se mueve entre convocatorias sospechosas y no convocatorias inexplicables. Así, Clemente Rodriguez, de presente muy bajo en Boca, es citado consecuentemente, como Braña, a quien solo se lo ve nervioso en Estudiantes o Desabato, si, el que en su club, Estudiantes, hace rato no para un ataque. Los tres comparten el hecho de jugar o haber jugado en Estudiantes con Sabella como DT. Los tres comparten, también, la ausencia de mérito alguno para vestir la celeste y blanca.
El otro grupo, el de las no convocatorias inexplicables lo podemos dividir en dos grupos más, los del presente y los del futuro.
Vamos por los primeros entonces, Lisandro López y Guillermo Burdisso, por tomar dos casos, con más presencia y continuidad en sus clubes que Fernandez y Garay, con gran juego aéreo, campeones, edad mediana y experiencia, se conocen de memoria, no requieren trabajo extra. Pero no. Por qué? Ni idea.
Pasemos a los del futuro, Sanchez Miño, Cirigliano; Funes Mori, Peruzzi, Facundo Ferreyra. Algunos ya han demostrado en la cancha cuánto juegan, qué clase tienen. Otros tienen menos partidos, pero señores, acá están los nombres que vienen, tienen que estar convocados, no los pido de titulares ni que lleven la cinta, quiero que viajen con el grupo, que entrenen al lado de Messi, que no les de miedo un póster, que sepan cómo es la mecánica de una selección, el vestuario, la preparación. Hasta ahí cumpliría el DT, a ellos les quedaría ratificar esa preparación cada semana en su club. Así, el día que tengan que ir a jugar con Brasil un partido de Copa América, miedo no van a tener.
A esto el sabellismo propone un argumento, “los conoce”. Sí, yo conozco al portero de mi edificio, conozco a mis primos, conozco 2 promociones completas de secundario, imaginate lo que sería mi convocatoria. Bilardo conocía tan bien a sus campeones del 86 que formó pibes como Caniggia o Troglio para jugar el 90. Es increíble que, conociéndolos, no conozca las limitaciones físicas que tienen.
Otro caso, sin grupo, porque no se puede etiquetar esto de ninguna manera, es el caso Barcos. Viatri, Funes Mori, cualquiera, está por encima de Barcos, que ni siquiera es un jugador con proyección, como podrían ser los otros. Bueno, es el recambio de Higuaín contra Paraguay.
Llamar a estos pibes tiene un valor agregado, todavía juegan acá, pueden pasar dos o tres tardes por semana en Ezeiza con el cuerpo técnico que, así podría ir moldeándolos. Ninguno de estos va a durar mucho más acá, se van a ir a Europa y vamos a escuchar de nuevo el cassette que se repite ante cada fracaso: “no tengo tiempo para trabajar, llegan y juegan, soy un seleccionador”, mentira, son unos vagos que prefieren recorrer el viejo continente viendo partidos en grandes estadios a laburar todos los días una defensa (Marchesin, Saja, Peruzzi, Licha López, Burdisso y Sanchez Miño), un mediocampo (Bella, Cirigliano, Pelletieri, Centurión) o una delantera (Facu Ferreyra, Viatri, Funes Mori). Tiro algunos nombres, debe haber mil mas, sin dudas, tampoco es el sistema, que juegue como le dé la gana, para eso se lo contrata, no es esa la discusión, la discusión debe estar puesta en el trabajo del entrenador, para que dejen de esconderse en el “yo selecciono”.
Mientras tanto seguiremos viendo lo mismo, desorden en el medio, una defensa sin marca ni relación con posiciones improvisadas y una ataque maravilloso, comandado por el jugador más brillante de todos los tiempos, un 9 frío y oportuno y un chiquito llamado a gigante en las difíciles. Ajo y agua.