9 jul. 2012

El Dueño del Arco mas Grande del Mundo.

Me tapó la boca como pocos. Cuando lo tiraron como posible refuerzo me opuse tenazmente, un poco porque no me gusta la escuela de San Lorenzo, otro porque venía espantado de las últimas experiencias de una dirigencia que compraba mal, como desconociendo el fútbol. Y aparte porque soy arquero y tenía que opinar.

Pero la cosa es que era imposible meterle goles, y así, primero batió el récord de fechas invicto del club y al final del campeonato destronó a Chilavert, tras 18 años, como el arquero con menos goles recibidos en el torneo vernáculo.

De Agustín Orión estoy hablando. Del tipo que se hizo dueño del arco del club mas grande del mundo. Si algo miro de un arquero es como "domina" el área, cuán dueño es de ese espacio que es la casa del arquero.  Si el arquero no es dueño del área (veníamos de eso) es un jugador menos. Si la domina, tenés un jugador mas, el arquero y el líbero atrás de la línea de 4. Y Agustín la dominó, la camina, habla, grita, ordena, sale sin miedo.

En cuanto se adaptó? en un entrenamiento. Bueno, tal vez dos. No debe ser fácil pasar a atajar de un arco reglamentario al arco mas grande del mundo. Adonde te llegan una vez, quizás dos y tenés que responder siempre en caliente. Pero el tipo, arrancó el torneo en Bahía Blanca sacando una pelota infernal a los diez segundos. Sí, a los diez segundos de iniciado el torneo, Agustín Orión empezó a ganar el campeonato.
Su año fue espectacular, con atajadas claves, como las revolcadas en Chile en la semi de la copa, junto al Flaco le dió seguridad a una defensa que antes tenía miedo, gritó cada gol con locura, hizo siempre la simple, la que beneficia al conjunto.

Por esas cosas del destino, uno de los artífices fundamentales de que Boca volviera a jugar el torneo que mas le gusta, uno de los actores principales de que se llegara a la final de ese torneo, tuvo un segundo fatal en el partido mas importante del año, o de los últimos tres años.

Confieso que cuando vi la jugada, en la primer repetición, pensé en Pumpido/Olarticoechea. Cuando el defensor viene con todo a sacar y el arquero va con alma y vida el choque puede ser tremendo. Y lo fue.
Algunos hablaron de cagazo, de "novela", de venta de humo. No saben nada.

Agustín se fue llorando de la cancha. Dolor? Bronca? Impotencia? El abrazo con Roman, con Falcioni, con Piccoli demuestran que no solo es un arquerazo, tiene que ser buen tipo también. Al otro día se taparon las bocas detractoras con el diagnóstico horrible, tuvieron que pedir perdón o disfrazar su mezquindad.

Solo Agustín sabe lo que es pasar un semestre mas tiempo concentrado que con su familia, lo que es jugarse todo en 14 partidos, lo que es ganarse el cariño y el respeto, y lo mas importante, ser orgulloso portador del escudo que lleva en el pecho.

Ante todo, no fue egoísta, ante el dolor prefirió dejar a un compañero, por el bien de todos.

Tuve la suerte de agradecerle en persona este año brillante que nos hicieron vivir, nuestros hijos comparten colegio y lo crucé en un acto. No quise molestarlo, le di la mano y le agradecí, humilde, se mostraba hasta sorprendido.

Yo hoy, desde acá, quiero volver a agradecerle, por ser digno del escudo que defiende, por ser parte fundamental de una campaña exitosa, por devolvernos el orgullo de ser bosteros y por sus lágrimas en Pacaembú, las de él y las de nosotros.


Agustín, que te recuperes pronto, que te recuperes bien, el arco de Boca es tuyo y ahí te va a estar esperando, para que vuelvas a darle tu 110%, para que vuelvas a apretar los guantes gritando un gol, para que vuelvas a dominar el área del arco mas gigante que jamás haya existido.
Gracias eternas.

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